Financiar la compra de un coche


Después de hacer un gran esfuerzo por seleccionar la marca y el modelo de coche que teníamos en mente llega la difícil decisión de elegir el modo de financiar el coche. Difícil por la variedad de opciones con que contamos y que pocos las tienen en cuenta y especulan porque muchas veces usamos la financiación disponible en los concesionarios para ¨ahorrarnos¨ molestias o tiempo.

Paso a explicar simplificadamente las distintas opciones para que el público consumidor sepa que le conviene especular un poco con estas posibilidades.

Comencemos por el motivo que nos lleva a querer financiar algo. Este puede ser porque uno no cuenta con todo el dinero en caja pero si un sueldo mensual con el que puede hacer frente a un conjunto de cuotas. Otra opción puede ser porque, si bien uno cuenta con el dinero, prefiere invertirlo en otra cosa y pagar las cuotas mensuales por su coche. Este último es más conveniente cuando la rentabilidad mensual (ganancia con respecto a la inversión) es mayor al interés que uno está pagando por el auto. O más simple todavía, uno siempre compró su coche en cuotas y le parece lo más cómodo y lo va a seguir haciendo aunque cuente con el dinero.

Los concesionarios, que obviamente juegan un papel clave durante el proceso de financiación, tienen la posibilidad de ofrecer a sus clientes alternativas de pago que se ajusten a sus necesidades. Estos pueden ser un efectivo y rápido nexo entre el banco y el cliente porque generalmente tienen convenios con estas entidades.

Pero también cuentan con herramientas financieras propias que obtienen gracias a facilidades que les otorgan las marcas a las que representan, por lo que pueden ofrecer tasas menores que los bancos.

Pero estos últimos no se quedan atrás y uno personalmente puede visitar los bancos y obtener tasas muy competitivas. Todo esto siempre dependiendo del modelo (año de fabricación), marca, si es nuevo o de segunda mano, seguro.

Para facilitar el análisis de elección entre estas alternativas de financiación es bueno saber que los bancos son capaces de ofrecer préstamos más cuantiosos, hasta de 60.000 euros y hasta plazos bastante largos de hasta 10 años. Pero a cambio piden mayores garantías y papeleo porque el riesgo es mayor.

Por el otro lado se encuentran las posibilidades financieras de los concesionarios que pueden ofrecer menores montos y plazos no mayores a 8 años. Pero como hay menos riesgo piden menores garantías, papeles y es más ágil.

Pese a todas estas alternativas las estadísticas de los últimos años muestran que estos tipos de préstamos han caído en un los últimos años.